viernes, 12 de abril de 2013

EL ALCOHOLISMO, no apto para la salud.


¿Qué tipo de bebedor es usted?

Muchas personas con problemas de alcohol no pueden darse cuenta de cuándo su consumo está fuera de control. Un primer paso importante es ser consciente de cuánto está bebiendo y la forma en que el consumo de bebidas alcohólicas puede estar perjudicando su vida y a las personas que lo rodean.

Un trago se define como una lata o una botella de cerveza de 12 onzas (350 ml), una copa de vino de 5 onzas (150 ml), una mezcla de vino con refresco o un cóctel o trago de licor fuerte. Piense sobre:
  • ¿Cuántas veces usted no toma ninguna bebida alcohólica?
  • ¿Cuántos tragos toma cuando bebe?
  • ¿Cómo está afectando su vida o a las personas que lo rodean el consumo de alcohol que está teniendo?

Consumo responsable

A continuación se presentan algunas maneras de beber responsablemente, en tanto usted NO tenga un problema de alcoholismo.
Los hombres saludables hasta los 65 años de edad deben limitarse a:
  • No más de 4 tragos en 1 día.
  • No más de 14 tragos en una semana.
Las mujeres saludables hasta los 65 años de edad deben limitarse a:
  • No más de 3 tragos en 1 día.
  • No más de 7 tragos en una semana.
Las mujeres saludables de todas las edades y los hombres sanos mayores de 65 años de edad deben limitarse a:
  • No más de 3 tragos en 1 día.
  • No más de 7 tragos en una semana
Usted puede utilizar el cuestionario AUDIT-C (por sus siglas en inglés, test de identificación de trastornos por el consumo de alcohol) para que le ayude a decidir si su consumo de alcohol es peligroso.

Consumo peligroso (riesgoso)

Las personas con patrones de consumo peligroso de alcohol están bebiendo más de lo que se considera médicamente seguro. Las personas que son bebedores en riesgo tienen un mayor peligro de pasar a consumir alcohol en exceso y volverse dependientes de esta bebida.
Algunos hábitos de los bebedores en riesgo son tomar:
  • Muchas veces por mes o incluso por semana
  • 3 a 4 tragos o más en un día típico
  • 5 o más tragos ocasionalmente por mes o incluso por semana
El médico le aconsejará que reduzca o incluso que deje de beber, y puede ayudarle a que empiece a hacerlo.

Consumo excesivo de alcohol

El consumo excesivo de alcohol es un tipo de consumo de la bebida que puede afectar su vida. Si tiene alguno de estos problemas, puede estar abusando del alcohol.
  • Usted no hizo lo que estaba previsto que hiciera (en el hogar, en el trabajo o en la escuela) como resultado del consumo de alcohol.
  • Su consumo de alcohol provocó que usted u otra persona se lesionaran o podría haber causado una lesión.
  • Ha tenido problemas con la ley.
  • Ha tenido problemas o conflictos con su familia, amigos o compañeros de trabajo.
También puede tener signos tempranos de dependencia del alcohol.

Dependencia del alcohol

Algunos signos de dependencia del alcohol son que usted:
  • Necesita beber más para obtener el mismo efecto del alcohol.
  • No ha sido capaz de reducir o suspender el consumo.
  • Tiene síntomas de abstinencia cuando intenta reducir o dejar de beber, por ejemplo temblores, sudoración, náuseas o insomnio.
  • No ha sido capaz de dejar de beber una vez que ha empezado.
  • Continúa bebiendo, a pesar de que el alcohol le está causando problemas físicos o emocionales, o problemas con su familia, los amigos o el trabajo.
  • Pasa mucho tiempo bebiendo, pensando en la bebida o recuperándose del consumo de alcohol.
  • Dedica menos tiempo a otras actividades que solían ser importantes o que disfrutaba.

Cuándo llamar al médico

Si usted u otras personas están preocupados por su consumo de alcohol, solicite una cita con su médico para hablar sobre este problema. El médico puede guiarlo hacia el mejor tratamiento.
Otros recursos incluyen:
  • Alcohólicos anónimos (AA): www.aa.org 
  • National Clearinghouse for Alcohol and Drug Information : www.ncadi.samhsa.gov

Referencias

Bush K,Kivlahan DR,McDonellMB,FihnSD, Bradley KA. The AUDIT alcohol consumption questions (AUDIT-C): an effective brief screening test for problem drinking. Ambulatory Care Quality Improvement Project (ACQUIP). Alcohol Use Disorders Identification Test. Arch Intern Med. 1998; 158(16):1789-1795.
In the clinic. Alcohol use. Ann Intern Med. 2009 Mar 3;150(5).

lunes, 8 de abril de 2013

La teoria de las cuerdas, de JUAN MARTÍN MALDACENA

La idea de subir esto no es dar una explicación demasiado extensa de la teoría, sino estimular el interés en el  y destacar el  de Juan Maldacena, un Argentino que es el más groso físico teórico de la actualidad según muchos. Es un entrevista que le hicieron  la televisión en la que explica el fin que tiene la teoría de cuerdas, que aun no esta comprobada pero es una fuerte candidata a explicar el origen del universo. 

La idea de la teoría de cuerdas es explicar el universo desde el momento cero, el momento cuando surgio el tiempo y el espacio. La teoría de la relatividad explica el universo macroscópico, es decir, el de cuerpos de gran masa. Todos los fenomenos del espacio como el movimiento de los planetas se explica con esta teoría. La 
mecánica cuántica explica el universo microscópico, es decir, lo que le sucede a los electrones, fotones, etc. Pero todavía ninguna teoría explica las leyes que ringen a cuerpos pequeños como un electrón pero con la masa de un planeta por ejemplo. La relatividad y la mecánica cuántica son "perfectas" si se les pone a cada una sus limites pero juntas son incompatibles. 

Según el Big-Bang todo se originó en un punto (un punto matemático), de densidad infinita. Toda la masa del universo estaba concentrada en ese punto hasta que explotó y en menos de un segundo el universo ya tenia el tamaño de la via lactea y es hasta ahi donde llegamos a enteder con la mecanica cuantica y la relatividad pero nada sabemos del primer segun del universo. Lo que pretende explicar la teoría de cuerdas es esto pero de ser cierta tendriamos que aceptar que existen mas de 3 dimensiones, 4, 5, 10 dimensiones y más tambien. 
Mi opinion (que no dice nada pero bueno) es que si las matematicas rigen en la naturaleza y es posible matematicamente realizar calculos en mas de tres dimensiones entonces no es tan descabellada la idea. 
Juan Maldacena es uno de los que mejor se planta para dar veracidad a la Teoría de Cuerdas.



http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=d5aWQ8vJB3o
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=k7Ug1XmMzoU
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=YIIJHs1X7Ho

Juan Maldacena, su conjetura

Una conversación con Juan Maldacena sobre la Teoría de Cuerdas BY VICTORIA TORO

Bentley Drezner
Juan Maldacena
Juan Maldacena (Buenos Aires, Argentina, 1968) es el físico teórico que hace catorce años puso a bailar a otros trescientos físicos teóricos cuando presentó lo que se conoce como la "Conjetura de Maldacena".
Esta conjetura resuelve algunas de las inconsistencias que existían en la teoría de cuerdas, su campo de trabajo. 300 físicos teóricos bailando sería un logro suficiente para cualquiera pero los de Maldacena van incluso más allá. Este año 2012 se ha convertido en uno de los nueve científicos que han recibido el Premio de Física Teórica Yuri Milner, en su primera edición.  Un premio que contiene los elementos necesarios para convertirse en una verdadera institución: Cada uno de los galardonados ha recibido tres millones de dólares y sus nombres componen el grupo de físicos teóricos más importantes desde Albert Einstein. Junto a Maldacena, han recibido el premio: Nima Arkani Hamed, Alan Guth, Alexei Kitaev, Maxim Kontsevich, Andrei Linde, Nathan Seiberg, Ashoke Sen y Edward Witten.

A pesar de sus fundamentales contribuciones a la física teórica, Juan Maldacena es un científico poco conocido fuera de su campo, algo que suele ser muy habitual, con la excepción de Stephen Hawking. Por una parte, el que se trate de ciencia básica sin aplicaciones, al menos aparentes, en el corto plazo y, por otro lado, el que los conceptos en los que trabajan estos científicos sean difíciles de entender para el resto de los mortales, son la razón de su falta de popularidad.
Pero, a pesar de la aridez del campo, Maldacena es capaz de explicarme su trabajo de forma asequible desde su despacho en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo lugar en el que trabajó Albert Einstein y en el que él es profesor desde 2001.
Randall Hagadorn
Juan Maldacena, en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton



Su campo científico, la teoría de cuerdas, intenta unir la gravedad formulada por Einstein con la cuántica. "Mi área general de trabajo trata de entender la gravedad cuántica. Se trata de entender cómo se comportan las leyes del espacio-tiempo de acuerdo a las leyes de la mecánica cuántica. Y para entender esto habría que entender antes cómo se comportan de acuerdo a las leyes de la mecánica clásica que es la teoría de Einstein de la relatividad general de 1916", explica Maldacena.

Lo que pretende la teoría de cuerdas es superar un problema. De una forma muy sencilla podríamos decir que la teoría que formuló Einstein funciona bien para las cosas grandes pero no para las cosas pequeñas y, al revés, la cuántica funcionan bien para esas cosas pequeñas pero no para las grandes. La de cuerdas, quiere ser la teoría que las unifique.
Buscando la Teoría del Todo
"Einstein postuló que el espacio-tiempo es un medio continuo, se puede curvar, puede haber ondas gravitatorias y eso se traduce en ecuaciones que conocemos muy bien y son las llamadas ecuaciones clásicas en las que el espacio tiempo tiene una forma definida y, conociendo las condiciones iniciales, uno puede calcular qué va a pasar en el futuro", explica Maldacena, y continúa: "Por otro lado, sabemos que la materia a distancias muy pequeñas, al tamaño del átomo o escalas más pequeñas, se comporta en forma cuántica, se rige por otras leyes, unas leyes más probabilísticas. Cosas como la posición de un electrón en un átomo se dan en forma totalmente probabilística, hay una cierta probabilidad de que el electrón esté a una cierta distancia, hay una cierta probabilidad de que esté un poco más lejos, etc."

La pregunta a la que Maldacena y otros físicos intentan responder es ¿cómo se comportaría el espacio-tiempo de acuerdo a las leyes de la mecánica cuántica?
NASA/WMAP Science Team
La teoría de cuerdas trata de desentrañar cómo fue el principio, por ahora desconocido, del Big Bang.

"Esta pregunta no es muy relevante para las cosas de la vida cotidiana -explica Maldacena- porque en la vida cotidiana el espacio-tiempo se comporta muy bien, en forma muy aproximadamente clásica. Pero cuando el espacio tiempo está muy curvo, o era muy chiquito como por ejemplo al principio del Big Bang cuando el espacio tiempo era muy pequeño, ahí sí empiezan a ser importantes los efectos de la mecánica cuántica."

Y ahí llegamos al centro de la investigación porque lo que realmente buscan estos científicos es entender cómo fue el Big Bang. Hasta ahora la ciencia ha podido describir la historia del universo hasta casi el principio del Tiempo pero no ha conseguido alcanzarlo. "El espacio-tiempo, al principio del Big Bang, era muy pequeño y para poder describirlo hace falta usar leyes cuánticas", afirma Maldacena. "Las leyes de la gravedad de Einstein dejan de ser válidas a distancias muy pequeñas. Son matemáticamente inconsistentes. No es que hayamos comprobado experimentalmente que no son válidas sino que son matemáticamente inconsistentes. Entonces se cree que al considerar la versión cuántica sí van a ser matemáticamente consistentes", explica el físico.

Además de adentrarse hacia el principio del universo, la teoría de cuerdas es importante también para entender los agujeros negros. "En particular para tratar de entender qué pasa en su interior o incluso tratar de entender mejor qué propiedades tienen los agujeros negros cuando de acuerdo a las leyes de la mecánica cuántica, los agujeros negros emiten radiación" explica Maldacena.
Maxim Razin
A la izquierda, partículas en el modelo clásico y, a la derecha, las cuerdas del modelo de Teoría de Cuerdas.





Según la física clásica, la masa de los agujeros negros solo puede aumentar porque estos objetos "se tragan" todo lo que hay cerca de ellos. Pero si los contemplamos con las leyes de la mecánica cuántica, resulta que los agujeros negros emiten una cierta radiación por lo que, en principio, podrían ir perdiendo masa. Este fue un descubrimiento del físico británico Stephen Hawking. También para entender eso es necesaria una teoría unificadora y a ello se dedica la teoría de cuerdas.

Por cierto, su nombre proviene de cómo se imaginan los físicos el universo. Según la gravedad clásica, la de Einstein, el espacio estaría formado por partículas. "Y esas partículas son puntuales, son pequeños puntitos", explica Juan Maldacena. "En teoría de cuerdas, -dice el científico- se reemplazan por pequeños objetos unidimensionales, son de una dimensión espacial y se parecen a un pequeño lazo, una pequeña cuerda. Al hacer esto, las partículas son matemáticamente más sencillas, no dan lugar a inconsistencias. Queda una cosa más sencilla, más manejable para las matemáticas".

Las matemáticas son la herramienta
Como es evidente, estos científicos no pueden crear en su laboratorio un Big Bang, ni siquiera puede crear un agujero negro y observarlo y experimentar, así que su trabajo es, como indica el nombre de su disciplina, teórico. Para ello la herramienta son las matemáticas. "Es muy matemático. -explica Maldacena para describirlo- Se trata de encontrar fórmulas, hacer cálculos y discutirlos con los demás".
Discutir con los demás a la búsqueda de esa teoría que, por fin, explique la naturaleza desde lo más pequeño, gobernado por la mecánica cuántica, hasta lo más grande, donde reina la relatividad. "Esa es la esperanza, que haya una teoría única que sea la que describa la naturaleza", concluye desde Princeton Juan Maldacena.

La conjetura de Maldacena


De “la conjetura de Maldacena” al estrellato

POR GERARDO ALDAZABAL. FÍSICO (DIRECTOR DE TESIS DE MALDACENA)

01/08/12
Juan Martín Maldacena ya hizo muchas contribuciones a la física. La que lo hizo más famoso es la que lleva su apellido: la conjetura de Maldacena. El la propuso como una conexión entre la teoría de la gravedad y la física de las partículas elementales, que son los ladrillos que componen la materia. El electrón es una de ellas. La última partícula detectada sería el bosón de Higgs.
Para entender su contribución, hay que tener en cuenta que los físicos trabajamos con la teoría de la gravedad, que explica la interacción entre los planetas y el Sol. La fuerza de gravedad hace que se atraigan, es la que explica que los cuerpos caigan sobre la Tierra. Pero lo que no se sabe es cómo actúa esa fuerza gravitatoria a una distancia muy pequeña. Para eso haría falta una teoría cuántica de la gravedad. Hoy tenemos una propuesta –todavía en construcción– para explicar esos fenómenos: la teoría de cuerdas. Entonces, la conjetura de Maldacena vino a establecer una conexión entre la teoría de la gravedad (o teoría de cuerdas) y la física de las partículas elementales.
Maldacena la propuso en noviembre de 1997 y aún no se pudo probar, pero se están acumulando evidencias. Se están estudiando fenómenos en física de partículas y en la teoría de la gravedad y ya se observan conexiones que pueden entenderse en el marco de la conjetura de Maldacena. Por ahora hay modelos teóricos para estudiarla.
Maldacena empezó a estudiar la teoría de cuerdas en el Instituto Balseiro, en Bariloche. Ya aquí tenía una preocupación entre la física de partículas y la teoría de la gravedad. Por las preguntas que él hacía, se notaba que el tema le rondaba en la cabeza. Para mí fue un honor que me eligiera como director de tesis, que terminó en 1991. Pero es su mérito personal que ahora haya ganado el premio Milner y tantos otros que ya lleva cosechados. Es un físico brillante.

JUAN MARTÍN MALDACENA, SU PREMIO A SU CONJETURA


Premio en Física para un Argentino
 
Un orgullo para el país.
A todos nos gustaría felicitarlo..., aclamarlo como a un campeón...  Sin embargo, nadie habla de él...
 
El nuevo Einstein se llama Juan y tiene apenas 43 años. Nació en el barrio porteño de Caballito y hoy está en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a las investigaciones sobre física fundamental que otorga tres millones de dólares.  Escuchó bien... Tres millones de dólares!!! Un dato para comparar:  El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares.
 
Esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. Se podría hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard. Allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa, está trabajando este ex vecino del barrio porteño de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard. 

Juan es la expresión de una historia luminosa que debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos. Hay que tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Juan Martín Maldacena, en estos tiempos olímpicos, debería subir al podio más alto y recibir una medalla de oro gigante. 

Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue Einstein. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está formado y cómo funciona el universo.
Esa teoría fue bautizada como “La conjetura de Maldacena”. Mediante este logro, Maldacena logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica. 

Un intento de explicar con palabras sencillas su teoría como para que lo entienda gente ajena a la física, pasaría por decir que Maldacena relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad”, que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo,  con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales, como los electrones o los Quarks. 

Este porteño es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein. 

Juan es el típico producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media porteña, que hasta no hace mucho podía enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan, pudieron darle educación superior también a sus otras dos hijas. Es aquel sueño que Florencio Sánchez planteaba en “Mi hijo el doctor”.Esa utopía del progreso, cuyo paradigma fue y debería ser siempre el que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y después en la meca científica de la física argentina que es el Instituto Balseiro de Bariloche. 

Historias como esta merecen ser contadas porque ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder como hay. Es una forma de reafirmar que los argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos. Es una expresión de que en la Argentina no todos son solo futbolistas, o políticos corruptos, o piqueteros, o delincuentes, o "la mano de Dios"... Los argentinos generalmente descollan a nivel mundial en forma individual, pero les es muy difícil lograrlo a nivel de grupo o equipo, justamente al revés que otras sociedades. 

Juan Maldacena tenía 30 años cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría, ante 2.000 científicos, cada uno más famoso que el otro. Los más importantes centros científicos del mundo lo querían fichar en sus planteles de investigadores. Basta con mencionar su apellido entre los grandes intelectuales, y estos saben que se está hablando de un argentino, y de otra Argentina muy distinta a la que presentan los medios mundiales cada vez que sus gobernantes se descuelgan con alguno de sus habituales desaguisados, a contramano del resto de del mundo. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder.
 
Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una importante convención de estas mentes superiores, alguien de la Universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda de “Dale alegría a tu cuerpo Macarena”? Todos se sumaron al coro de esta canción bastante popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fuera la base de la campaña electoral de Bill Clinton. "Dale alegría a tu teoría Maldacena", cantaban en esta oportunidad los muchachos.
 
Dale alegría a la Argentina, Maldacena, deberían cantar los argentinos en estos tiempos de cólera aunque algún descreído diga: ¡¡ qué va a cantar bien Maldacena si vivía en Caballito, a la vuelta de mi casa!!

Premio en Física para un Argentino













Un orgullo para el país.
A todos nos gustaría felicitarlo..., aclamarlo como a un campeón... Sin embargo, nadie habla de él...

El nuevo Einstein se llama Juan y tiene apenas 43 años. Nació en el barrio porteño de Caballito y hoy está en la tapa de varios diarios del mundo porque ganó el Yuri Milner que es un premio a las investigaciones sobre física fundamental que otorga tres millones de dólares. Escuchó bien... Tres millones de dólares!!! Un dato para comparar: El premio Nóbel otorga apenas un millón doscientos mil dólares.

Esto no es todo. A los 30 años, Juan, recibió en Budapest uno de los mayores reconocimientos que existen en el campo de la ciencia y fue tapa del New York Times. Se podría hacer una película titulada: “Juan, de Caballito a Budapest”. O mejor dicho, a Harvard. Allí en Harvard, en la cumbre de la excelencia educativa, está trabajando este ex vecino del barrio porteño de Caballito. Es el profesor vitalicio más joven de la historia de Harvard.

Juan es la expresión de una historia luminosa que debería hacer inflar de orgullo el pecho a los argentinos. Hay que tomarlo como una forma de superar tanta irracionalidad y odio que a veces siembra la realidad cotidiana. Una manera de equilibrar tanta mala nueva. Juan Martín Maldacena, en estos tiempos olímpicos, debería subir al podio más alto y recibir una medalla de oro gigante.

Maldacena es el creador de una teoría revolucionaria que lo convirtió en el niño mimado de la física moderna y en uno de los científicos más populares del planeta. Muchas publicaciones científicas se preguntan si el mundo no está ante la presencia de un nuevo Albert Einstein. Es que precisamente, su gran descubrimiento tiene que ver con ese emblema universal del conocimiento que fue Einstein. Juan formuló una nueva teoría que explica mejor cómo está formado y cómo funciona el universo.
Esa teoría fue bautizada como “La conjetura de Maldacena”. Mediante este logro, Maldacena logró unificar teorías que parecían irreconciliables: la teoría de la relatividad de Einstein y la de la mecánica cuántica.

Un intento de explicar con palabras sencillas su teoría como para que lo entienda gente ajena a la física, pasaría por decir que Maldacena relacionó y unificó la “Teoría de la Relatividad”, que describe el funcionamiento de objetos tan grandes como estrellas, galaxias o el propio universo, con la teoría de la mecánica cuántica que analiza el comportamiento de los mundos infinitesimales, como los electrones o los Quarks.

Este porteño es profesor en la Escuela de Ciencias Naturales del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, el mismo en el que trabajó y murió Einstein.

Juan es el típico producto de la movilidad social ascendente de una típica familia de clase media porteña, que hasta no hace mucho podía enviar a su hijo a la universidad. Luis y Carmen, los padres de Juan, pudieron darle educación superior también a sus otras dos hijas. Es aquel sueño que Florencio Sánchez planteaba en “Mi hijo el doctor”.Esa utopía del progreso, cuyo paradigma fue y debería ser siempre el que nuestros hijos sean mejores y más felices que nosotros. Juan estudió dos años en Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires y después en la meca científica de la física argentina que es el Instituto Balseiro de Bariloche.

Historias como esta merecen ser contadas porque ayudan a levantar el ánimo de los argentinos ante tanta basura de inseguridad, corrupción y peleas por el poder como hay. Es una forma de reafirmar que los argentinos aún pueden, como alguna vez pudieron, algo que se ve reflejado en varios premios Nobel científicos y otros obtenidos. Es una expresión de que en la Argentina no todos son solo futbolistas, o políticos corruptos, o piqueteros, o delincuentes, o "la mano de Dios"... Los argentinos generalmente descollan a nivel mundial en forma individual, pero les es muy difícil lograrlo a nivel de grupo o equipo, justamente al revés que otras sociedades.

Juan Maldacena tenía 30 años cuando recibió el premio “Javed Husain”, en Hungría, ante 2.000 científicos, cada uno más famoso que el otro. Los más importantes centros científicos del mundo lo querían fichar en sus planteles de investigadores. Basta con mencionar su apellido entre los grandes intelectuales, y estos saben que se está hablando de un argentino, y de otra Argentina muy distinta a la que presentan los medios mundiales cada vez que sus gobernantes se descuelgan con alguno de sus habituales desaguisados, a contramano del resto de del mundo. La CNN y la revista Time apostaron a él como futuro líder.

Juan extraña las montañas de Bariloche que solía escalar, y nuestra música folklórica, con guitarra y bombo. Con sus neuronas Juan supo generar cosas insólitas. En una importante convención de estas mentes superiores, alguien de la Universidad de Chicago, cambió la letra de “Macarena” por “Maldacena”. ¿Se acuerda de “Dale alegría a tu cuerpo Macarena”? Todos se sumaron al coro de esta canción bastante popular de la historia contemporánea en los Estados Unidos y que fuera la base de la campaña electoral de Bill Clinton. "Dale alegría a tu teoría Maldacena", cantaban en esta oportunidad los muchachos.

Dale alegría a la Argentina, Maldacena, deberían cantar los argentinos en estos tiempos de cólera aunque algún descreído diga: ¡¡ qué va a cantar bien Maldacena si vivía en Caballito, a la vuelta de mi casa!!

domingo, 7 de abril de 2013

LOS HOMBRES MAYORES, una buena noticia


Los hombres mayores están más en forma que las mujeres de su edad


Las mujeres presentan una flexibilidad superior a la de los varones, aunque estos obtienen mejores resultados en el resto de parámetros físicos. Son algunos de los resultados de EXERNET, el primer proyecto de investigación cooperativa en España sobre la condición física en personas mayores de vida independiente.

El proyecto EXERNET constituye el primer estudio de universidades españolas para analizar la condición física a través de pruebas funcionales, así como su relación con los estilos de vida, en personas mayores de 65 años no institucionalizados y con vida independiente.

En esta iniciativa participa el grupo ImFINE de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), así como investigadores de las universidades de León, Cáceres y Gran Canarias. Están coordinados por el grupo GENUD de las universidades de Zaragoza y Toledo.

Los autores han medido valores normativos de fuerza, resistencia, flexibilidad, agilidad, equilibrio y velocidad de la marcha en los diferentes grupos de edad.
[Img #12811]
Las mujeres pueden mantener la flexibilidad en valores más adecuados durante más tiempo. (Foto: UPM)
Los resultados, que publica la revista Archives of Gerontology and Geriatrics, señalan que  los varones obtuvieron mejores resultados en todos los exámenes de condición física, a excepción del de flexibilidad. Esto denota que las mujeres son capaces de mantener esta cualidad en valores más adecuados durante más tiempo.

Además, destaca el patrón de declive del rendimiento observado, tanto en varones como en mujeres, a medida que aumenta la edad, siendo este más acentuado en los varones cuando se compara a los más jóvenes –entre 65 y 69 años– con los más mayores, de 85 años o más.

Estos datos constituyen una información muy valiosa para los profesionales de la actividad física, ya que la programación de las actividades y programas requiere que sean adecuados a la condición del grupo al que van dirigidas. También para los médicos y geriatras, que pueden alentar o incluso recetar la práctica de ejercicio para alcanzar unos valores óptimos de condición física, promoviendo un estilo de vida más activo y mejorando así su calidad de vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un estado de bienestar físico, psíquico y social. En los años 90 introdujo el término ‘envejecimiento activo’ resaltando la importancia de mantener las actividades, tanto físicas como sociales y mentales, para conservar la salud a lo largo de la vida en las personas mayores. En este marco, el 2012 fue declarado Año europeo del envejecimiento activo y de la solidaridad intergeneracional. (Fuente: UPM)

sábado, 6 de abril de 2013

¿Y si vivimos todos juntos? COMENTARIO DE UNA PELÍCULA FRANCESA


"¿Y si vivimos todos juntos?": mudanzas inevitables

La película francesa “¿Y si vivimos todos juntos?” es una alianza de estupendas actrices y actores que cuentan la historia, atravesada por el humor y la reflexión, de cómo vive la tercera edad en la Europa de hoy. Nuestro comentario de la película

Claude Rich, Geraldine Chaplin, Pierre Richard, Jane Fonda y Guy Bedos interpretan a un grupo de amigos de la tercera edad que deciden mudarse a la misma casa.
Claude Rich, Geraldine Chaplin, Pierre Richard, Jane Fonda y Guy Bedos interpretan a un grupo de amigos de la tercera edad que deciden mudarse a la misma casa.
 
Por Beatriz Molinari 06/04/2013 00:01
La vejez, como horizonte que va acortando la distancia y exige adecuaciones inexorables al paso del tiempo, es un tema delicado que el cine aborda de diferentes maneras.
La comedia francesa ¿Y si vivimos todos juntos? es, ante todo, una alianza de estupendas actrices y actores que se comprometen por partida doble: con la interpretación, y poniendo su propio cuerpo, con las huellas del tiempo que refleja el guion.
Frente al embate del mundo que no tiene lugar para los adultos mayores, sobre el telón de fondo de la crisis política y social en Francia, cinco amigos deciden mudarse a la casa de Annie (Geraldine Chaplin) y Jean (Guy Bedos). Completan el quinteto, Jeanne (Jane Fonda), Claude (Claude Rich) y Albert (Pierre Richard). Los asiste Dirk (Daniel Brühl), un muchacho universitario que se acerca para estudiar la situación de la tercera edad. Gran oportunidad para un trabajo de campo de Etnología.
La película de Stéphane Robelin ofrece escenas cotidianas resueltas en esa comunidad atípica, donde todos cargan con sus achaques y algunos secretos. La juventud no los ha abandonado en lo que respecta a deseos, capacidad de disfrute y esperanzas. Sobre todo a Claude, eterno enamorado de las mujeres. Geraldine Chaplin y Jane Fonda son un canto a la vitalidad, puestas al servicio de las esposas que hacen contrapeso, al activismo irrefrenable de Jean (Bedos en el rol del cascarrabias), y los síntomas de la senilidad progresiva de Albert (Pierre Richard en un registro tierno y triste a la vez).
Hay cierto aire de época, similar a Amour (la extraordinaria película de Haneke), aunque con el dramatismo mitigado y lo colectivo como salida; tampoco abordan temas generacionales en el universo que fenece, como ocurría en las diatribas de Las invasiones bárbaras, la recordada película de Denis Arcand.
¿Y si vivimos todos juntos? atraviesa el tema, enunciando, al paso, conceptos tales como la expectativa de vida, la dependencia creciente ante el declinar físico, o, ser anciano en Europa.
Jeanne (Jane Fonda) reflexiona sobre la paradoja de vivir asegurando todos los aspectos de la vida, y, al mismo tiempo, llegar improvisando, a los últimos años, sin cobijo afectivo.
El director contrasta la realidad asumida por los ancianos con los interrogantes de Dirk. Mientras pasea el perro de Albert, el muchacho mantiene conversaciones con Jeanne y expone la perplejidad ante la dimensión de esos seres que permanecieron hasta hace poco ajenos a sus intereses, extraños bajo el mismo cielo.
Daniel Brühl (Goodbye, LeninBastardos sin gloria) es testigo sensible de la convivencia que su personaje registra al detalle, como un nieto que divisa el horizonte antes de iniciar la caminata.
¿Y si vivimos todos juntos?Comedia
Calificación: Muy buena
Dirección y guion: Stéphane Robelin. Con Guy Bedos, Daniel Brühl, Geraldine Chaplin, Jane Fonda, Claude Rich, Pierre Richard. Para mayores de 13 años. Duración: 97 minutos.

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